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5 Hábitos para tener un gran día.
La actitud positiva es el motor para tener hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor y tener un gran día.

Cuando las cosas no van bien en el día pensamos que nos levantamos con el pie izquierdo, pero en realidad es más una cuestión de actitud y lo más importante es darnos cuenta que podemos cambiar nuestros hábitos para tener un gran día.  

Hábitos para una actitud más positiva
 

La mejor manera de tener una buena actitud, luego de despertar, es mentalizarnos y ser más asertivos en nuestros hábitos; es decir, si tenemos buenos hábitos las cosas se encaminan para sentirnos más plenos y felices. Por ello te decimos cuáles debes practicar todos los días:

1. Sonríe siempre que puedas
. La gente más feliz ríe a menudo y también se ríe de sí misma, porque nadie es perfecto. Es posible usar el buen humor en casi cualquier situación, así que cambia una mala cara por una sonrisa.
 

2. Aprender algo nuevo cada día
. Tratar de aprender nuevas cosas que resultan interesantes es un hábito que las personas felices comparten. Mantente al día y enfócate en las cosas que realmente te gustan.
 

3. Disfruta tus actividades
. Pasamos gran parte de nuestra vida trabajando, por eso es importante elegir un empleo que te haga sentir satisfecho. Elige lo que realmente te gusta pero también date tiempo para disfrutar de tus aficiones y hacer lo que te apasione.
 

4. Ser agradecidos
. La gratitud  te ayuda a ser consciente de los motivos que tienes para ser feliz. A lo largo del día, cuando tengas que enfrentar una situación estresante, este tipo de pensamiento te ayudará a superar cualquier mal sentimiento.
 

5. Descubre el perdón
. Una de las cosas que más daño nos hace es guardar rencores, recuerda que todos nos equivocamos; así que trata de perdonar a los demás para tu propia tranquilidad. Cuando cometas un error, además de aprender de él, perdónate por ello.
 

Recuerda que nadie más que tú puedes hacer una enorme diferencia cada día, así que borra de tu vida el pasado, disfruta tu presente y siembra lo mejor para un futuro lleno de tranquilidad y satisfacción. ¡Vive y disfruta cada instante!
  El secreto está en la forma en que planeamos y prevemos las situaciones que pueden ser negativas. Pero pueden tornarse a positivas, y a nosotros nos gusta esta manera de ver las cosas, por ello contamos con programas y servicios que permiten hacer frente a uno de los sucesos que a todos nos cuesta trabajo asimilar: una pérdida. Te invitamos a conocer nuestro Plan de Previsión Funeraria.
La actitud cura: afrontar la enfermedad desde el lado positivo.
Mantener una actitud positiva es beneficioso en cualquier aspecto de la vida. En el caso de tener que afrontar una enfermedad grave, lo es todavía más. Cualquier persona tras ser diagnostica de una enfermedad ve por un instante cómo su vida se trunca. Su mente empieza a ser bombardeada por millones de preguntas, y sus emociones empiezan a emerger de forma incontrolada.

La actitud cura: afrontar la enfermedad desde el lado positivo
La reacción más lógica ante estas circunstancias es la negación, la explosión de rabia, la ira y el dolor. La tristeza y el abatimiento se apoderan de la persona y de sus seres queridos. Pasada esta fase inicial es cuando las personas empiezan a adoptar una determinada actitud o un posicionamiento ante la nueva situación que les ha tocado vivir, y ésta es la diferencia que marcará la diferencia. ¿Para qué complicar más las cosas con pensamientos negativos?

Aceptar la situación lo antes posible
Lo más recomendable es aceptar la situación lo antes posible; para poder cambiar algo, primero debemos ser conscientes de ello. Hay que evitar adelantarse a los acontecimientos. Lo que está por venir nadie lo sabe, y ponerse en lo peor no nos ayuda a prevenirlo. Lo mejor es centrarse en el siguiente paso y después en el siguiente, y poco a poco ir avanzando, atajando las dificultades conforme se vayan presentando. Si no, podemos caer en el error de preocuparnos por algo que quizás nunca ocurra.

El principal enemigo es el miedo
El principal enemigo contra el que se lucha en una enfermedad es el miedo. La incertidumbre de no saber a lo que hay que enfrentarse es lo que nos hace generar sufrimiento. La mejor manera de combatir esa incertidumbre es pedir información. Hay personas que eligen no saber; yo pienso que es preferible hablar con los médicos y pedir las explicaciones necesarias para conocer con la mayor exactitud posible qué nos pasa y cómo podemos solucionarlo. El tratamiento lo decidirán los médicos; cómo se va a afrontar ese tratamiento lo decide el paciente. Hay personas que optan por compadecerse de ellas mismas, recrearse en el dolor y adoptar el rol de víctimas, lo cual no les beneficia en absoluto. Las personas que desde el principio se predisponen a situarse en el lado positivo presentarán de entrada un mejor pronóstico.

Rodéate de tus personas más queridas
En los momentos difíciles es cuando necesitamos estar cerca de las personas más queridas, y es cuando nos damos cuenta de con quién contamos y con quién no. Además, es fundamental rodearnos de aquellos que nos transmitan energía positiva y grandes dosis de optimismo. El sentido del humor, sentirse querido y compartir los sentimientos son los ingredientes perfectos para indicarle al cuerpo y al cerebro que tú tienes mucho que decir en cómo va a ser el proceso de curación. Se ha comprobado que existe una relación directa entre el cuerpo, la mente y las emociones. Algunos investigadores lo han bautizado con el nombre de psiconeuroinmunología, término que se refiere a esa interacción biológica entre el sistema nervioso, el sistema inmune, el sistema endocrino, las actitudes y los comportamientos, y en cómo esta relación afecta en el desarrollo de enfermedades o en sus procesos curativos. Son muchos los médicos que aseguran que la actitud del paciente y su estado emocional son determinantes en la evolución de la enfermedad.

Trabaja para aumentar tu optimismo
Por ello es conveniente hacer cosas que nos ayuden a mantener el optimismo, como ponernos en contacto con personas que hayan pasado por una situación similar, escribir un diario o crear un blog, escuchar música alegre que nos llene de vitalidad, engancharse a un libro o ver películas divertidas. Y, sobre todo, compartir y expresar lo que se siente, darse permiso para llorar, para estar triste y para desahogarse de la manera que cada uno necesite. Esto también forma parte de la mejoría emocional. Ser optimista cuando las cosas van bien es fácil, pero serlo cuando estás pasando una enfermedad requiere un esfuerzo mucho mayor. Si uno siente que no puede hacerlo solo, siempre puede buscar ayuda de un profesional; lo importante es tener la certeza de que una buena actitud puede ser determinante para curarse, y de que querer afrontar la enfermedad desde el lado positivo depende de ti.

Texto tomado íntegramente de: http://www.elportaldelhombre.com/desarrollo-personal/item/521-actitud-cura-afrontar-enfermedad-desde....
Cómo superar la muerte de tu pareja
El fallecimiento de tu pareja trae consigo un cambio drástico en tu vida, y en tus emociones. Necesitas ayuda, y estos consejos te pueden echar una mano para sentirte mejor y sanar.
Denhi Chaney

La muerte de un familiar es una de las experiencias más difíciles que podemos vivir  y esto es especialmente duro cuando se trata de tu pareja. Tu mundo cambia de un momento a otro y a veces, a modo de negación de la realidad, puedes llegar a sentir que estás soñando.  Tus emociones están a flor de piel: en un momento lloras,  en otro gritas de enojo o te muestras inerte, tal vez incapaz de sentir algo.


Es importante que sepas que todo esto es normal y sano, el sanar de tal situación requiere tiempo y paciencia. Recuerda que no estás sola, aunque así lo sientas, porque tienes apoyo y personas que te entienden o buscan entenderte y te ofrecen su amor. A continuación te presento algunos consejos que te pueden ser de ayuda en este momento tan arduo y de tanta necesidad:

1. Deja que las emociones fluyan A veces las emociones que experimentas son tan drásticas que tu primer instinto es huir de ellas, querer desaparecerlas; no lo hagas porque por más que sientas que vas a explotar esto no sucederá. Tus emociones te están diciendo que estás pasando por algo doloroso, y que lo que sientes es real; escúchalas y déjalas fluir, pues únicamente de esa forma podrás sanar. No intentes ocultarlas en un baúl y pretender que no están ahí, porque de alguna u otra forma van a salir y será mucho más complicado lidiar con ellas; no huyas, enfréntalas ahora.

2. Haz ejercicio El hacer ejercicio te ayudará en gran parte a sobrellevar tus emociones y expulsar el estrés que traes dentro. Te proporcionará además una forma saludable de sentirte bien y poco a poco, tus emociones no serán tan extremas.

3.  No pretendas que tu pareja nunca existió
Muchas veces pensamos que si pretendemos que nuestra pareja no existió el dolor disminuirá; esto, a través de gestos como deshacerse de fotografías u otras posesiones, y evitar hablar de nuestra pareja, incluso con nuestros propios hijos. Evita hacer esto, pues sólo te traerá más dolor, porque hay una realidad insoslayable: tu pareja sí existió y eso no lo puedes negar. En lugar de intentar la negación recibe su memoria con los brazos abiertos; trae a tu mente todos sus buenos atributos y las cosas que aprendiste mientras estaban juntos; esto es especialmente bueno cuando hay hijos de por medio, ellos necesitan saber estas cosas para poder sanar y seguir sintiendo una conexión.

4.  Ten paciencia con tu proceso
Es natural querer acelerar el proceso y llegar al punto en el que te sientas bien. Te recomiendo que te tomes tu tiempo, uno no sana en cuestión de meses, y muchas veces lleva de uno a dos años; es cierto que cada persona es distinta y, por ende, los procesos son distintos. Únicamente tú puedes saber en realidad cómo te sientes, sé honesta con tu proceso y date tu tiempo, no hay prisa.

5.  Aférrate a las personas que quieres en tu vida
Una de las peores cosas que podemos hacer ante tal situación es aislarnos y no permitirle a nadie que nos ayude. Es entendible que muchas de las cosas que te dicen no las quieres escuchar, pero es en absoluto necesario que les permitas que te quieran y te demuestren afecto, necesitas sentir amor en este momento. Aférrate a tus familiares y amigos, ellos están dispuestos a ofrecerte su hombro para llorar, sus oídos para escuchar y su tiempo para ayudarte en lo que necesites; solamente puedes estar sola si tú así lo deseas.

6.  Haz actividades que te brinden gozo
Otro error es olvidarte de aquellas actividades que te hacen sentir bien. Es muy importante mencionar que muchas personas se sienten culpables si experimentan gozo poco después de la muerte de su pareja; esto es normal, pero eso no implica que debe de quedarse así. Es vital experimentar gozo para sanar  y eso no quiere decir que le estés faltando al respeto a tu pareja, sino todo lo contrario, respetas su memoria al vivir tu vida como él lo hubiera querido; seguir adelante y no quedarte estancada. Haz una lista de las cosas que te gustan hacer, cosas elaboradas o sencillas, y establece una meta en la que lleves a cabo una cada día, aunque al principio no quieras; con el tiempo tendrán su efecto.
 
Estos son consejos sencillos pero útiles. Te recomiendo que los leas cada semana para recordarte a ti misma tus metas y que lo que sientes es normal. El sentir que tu mundo se ha desmoronado no es una indicación de debilidad, sino una señal de que lo que ha acontecido es real, difícil y muy doloroso. Por eso mismo sé paciente, toma cada día en lo individual, y haz lo mejor que puedas. Te prometo que esto no durará para siempre, y recuerda que no estás sola y que un día sentirás la fortaleza de haber sobrevivido a tan duro acontecimiento con una sonrisa.

Denhi Chaney Denhi Chaney es egresada de la Universidad de Brigham Young con maestría en Terapia de Matrimonio y Familiar. Denhi también es esposa y madre de un niño.

Texto tomado íntegramente de: https://familias.com/106/matrimonio/como-superar-la-muerte-de-tu-pareja
9 CONSEJOS PARA AFRONTAR EL DUELO EN NAVIDAD
Esta Navidad será una fiesta especial cargada de intensas emociones y recuerdos.

Cuando Navidad y Año Nuevo se acercan, los recuerdos de los familiares y seres queridos que ya no están con nosotros florecen, aún cuando nuestros seres amados están alrededor nuestro ayudándonos a celebrar este momento de la mejor manera posible. La Navidad es para muchas personas la época más esperada del año. Nos permite reflexionar, reencontrarnos con familiares que viven lejos y pensamos cómo cumplir los propósitos personales que nos hayamos puesto como meta para el próximo año. Sin embargo, en todas las familias no se vivirá de la misma manera. La pérdida reciente de un ser querido afectará notablemente nuestras ganas de celebrar como lo hacíamos cada año por eso es importante tratar de construir una Navidad diferente incorporando actividades y rituales que nos permitan adaptarnos a esta celebración cargada de dolor, tristeza e impotencia.

Es importante tratar de construir una Navidad diferente incorporando actividades y rituales que nos permitan adaptarnos a esta celebración cargada de dolor, tristeza e impotencia.

Si bien una actitud recurrente es querer suprimir las Navidades, quedarse en la cama y no despertarse hasta que todo esto haya pasado se trata de un alivio inmediato que tan sólo nos lleva a postergar el duelo pero no evitarlo. Por eso aquí te dejamos algunos consejos sobre cómo podemos hacer frente al duelo durante las fiestas:

1. Planifica la Celebración. Las reuniones familiares pueden causar ansiedad y temor mientras te encuentras especialmente vulnerable a la presión social que estas fechas implican. Por lo tanto, organizar esta reunión así como encargarse de todas sus tareas puede resultar profundamente abrumador. Llama o reúnete con aquellos seres queridos con quienes compartirás esta Navidad y exprésales cuáles son tus expectativas respecto a este día. Comparte con ellos tus emociones e inquietudes siendo honesto respecto a cómo te gustaría hacer las cosas este año ¿Deseo poca decoración en la casa? ¿Haré simplemente una reunión con mis familiares más íntimos? ¿Dedicaremos un momento de la noche para honrar la memoria de quien ha partido? Si tu casa solía ser el encuentro de reunión habitual en Navidad, piensa si este año quieres afrontar esta tarea o bien deseas que otro miembro de la familia sea el encargado. No debes sentirte culpable por negarte a asumir la responsabilidad de esta organización. Procura hacer aquello con lo que te sientas cómodo estableciendo expectativas realistas tanto para ti mismo como para los demás.

2. Respeta y Expresa tus Emociones. Fechas tan especiales como Navidad son un doloroso recordatorio de esta ausencia física por lo que procura ser paciente con tus emociones. Es usual que experimentes una intensa montaña rusa emocional en este día mientras que los recuerdos de aquellas Navidades en las que estaba tu ser querido vienen insistentemente a tu cabeza. Es que el dolor llega en oleadas… podrás sentirte tranquilo por un rato y repentinamente experimentar una tristeza profunda o un intenso enojo. Sé comprensible y respetuoso de tus emociones. Elimina los “debería” de tu mente para así vivir este día con una menor sensación de incertidumbre y agobio. No te juzgues a ti mismo ni a los demás por cómo reaccionan en este día… Cada persona expresará estos sentimientos de manera diferente. Mientras que algunos experimentarán indiferencia, otros se mostrarán enojados y tristes. Sin embargo, esto no implica que hayan olvidado a la persona fallecida. El duelo es único para cada ser humano al igual que la forma en la que lo manifestamos. Estar acompañado por quienes amamos y nos aman será fundamental durante este momento así como también mantener con ellos una comunicación abierta en un contexto de respeto y escucha sincera.  

3. Simboliza al Ser Querido Fallecido. Es posible que por momentos te sientas abrumado por el dolor de esta ausencia por lo que dedicar una actividad, comida o tradición simple pero significativa a quien ha partido te permitirá honrar su memoria así como también reconocer que las cosas han cambiado irremediablemente. Inclusive puedes crear un nuevo ritual para repetir cada año que permita recordar al ser querido fallecido. Esto nos permitirá sentir que él está junto con nosotros y la familia entera podrá sentirse partícipe de esta actividad. Si lo deseas cuenta anécdotas vividas con el ser querido fallecido, revisa el álbum con fotos, escucha una canción que a él o ella le gustaba, lee un poema o prepara comidas que se solían disfrutar juntos en familia. Al hacer esta actividad es posible que se fundan una multiplicidad de sentimientos… por momentos podrás sentir cómo caen las lágrimas en tu rostro mientras que en otros momentos podrás esbozar una gran sonrisa por una vieja anécdota compartida. Permítete sentir plenamente estas emociones en una fecha que requiere más que nunca de tu absoluta comprensión. Para homenajear la memoria de tu ser querido en esta Navidad puedes leer: “Más Cerca de Quien ya Partió en esta Navidad”.  

4. Busca Nuevas Tradiciones. Piensa en actividades que te resulten consoladoras y regocijantes para esta Navidad excluyendo aquellos rituales que aún pueden causarte dolor y tristeza. Nada está escrito en piedra, sólo tú sabes lo que es mejor para esta etapa emocionalmente exigente en tu vida. En este sentido, es aconsejable que hables con tus familiares sobre estas nuevas actividades que deseas realizar, pregúntales cuáles son sus deseos y/o expectativas al respecto y explícales por qué has decidido hacerlo. Habitualmente este día de fiesta suele ser estresante y agotador para cualquier persona… mucho más aún para un doliente que a ello debe añadirle el intenso dolor de la pena así como el impacto físico y emocional que produce. Por lo tanto, no te sientas obligado a participar en actividades o rituales para los que aún no te sientas preparado… el duelo lleva tiempo y no tienes por qué cargar en ti más preocupaciones o presiones. Muchas familias suelen tomar estas nuevas tradiciones solamente durante la primera Navidad mientras que otras incorporan estas actividades a sus celebraciones de modo permanente. Tú serás quien decida qué es lo mejor para ti.  

5. Acepta y Solicita Ayuda Práctica. Acepta la ayuda práctica que te brinden tus seres queridos para organizar la celebración como, por ejemplo, ofrecer la casa como lugar de encuentro, cocinar, hacer las compras, armar el árbol de Navidad, etc. Ir de compras este año puede ser especialmente difícil. Los comercios desbordan de una felicidad que sólo hace acrecentar nuestro dolor mientras nuestra cabeza no tiene deseos de pensar en otra cosa más que en la tristeza que produce la ausencia de quien ha partido entonces ¿cómo haré para afrontar esta difícil tarea? Con la ayuda de un amigo o familiar realiza el listado de regalos y pídele que te acompañe a comprar estos obsequios. No tienes por qué hacerlo todo en un solo día… si te sientes cansado o abrumado por tus emociones, no te obligues a continuar con esta tarea. No hay prisas… puedes organizar con tu ser querido para seguir con las compras otro día. Piensa qué regalo te hubiese gustado obsequiarle a tu ser querido fallecido y dónalo a un hospital, a un hogar, una ONG, etc. En caso de que no tengas deseos ni fuerzas para hacer estas compras, no te presiones ni te abrumes con más tareas. Tus seres queridos comprenderán que este año será una celebración emocionalmente exigente para ti por lo que hay cosas para las que aún no te sientes preparado.  

6. Alivia el Estrés de los Días Previos. Las semanas previas a Navidad suelen ser más estresantes que el día que se producirá la reunión. No tenemos fuerzas ni deseos de asumir los preparativos de este día… nuestros familiares discuten la preparación de las comidas, preguntan respecto a los regalos de los más pequeños de la casa mientras que nos envían sugerencias para la decoración de la mesa. Es que el mundo sigue girando como siempre mientras que nuestra vida se ha detenido por completo… nuestra mente y cuerpo están totalmente avocados a elaborar el dolor de la ausencia preguntándonos una y otra vez “¿Por qué mi ser querido no puede estar conmigo en estas fiestas?”. Por lo tanto, es posible que tengas algunos síntomas como, por ejemplo, trastornos del sueño y alimentarios, ansiedad, irritabilidad, falta de concentración, etc. No dudes en encontrar pequeños espacios para que tanto tu mente como tu cuerpo se relajen ¿Qué significa esto? Sal a caminar al parque, reúnete con un amigo para conversar, realiza una clase de yoga, escucha música relajante en una habitación alejada de los ruidos de la calle, etc. Serenar tu mente y darle un respiro a tu cuerpo te permitirá no sólo aliviar la sensación de agobio que te invade sino también renovar las energías para los próximos días que debes afrontar.  

7. No te Automediques ni Consumas Alcohol y/o Drogas. Sé que puede ser sumamente tentador adormecer tus emociones hasta que todo haya pasado. Sin embargo, no es nada saludable para tu camino de duelo pretender la no existencia de esta tristeza ya que sólo profundiza y prolonga este dolor en el tiempo afectando a tu salud física y emocional. Por supuesto que esto no significa que en esta Navidad que se aproxima no puedas tomar alcohol… la clave está en no considerarlo como un modo de evadir el dolor que esta celebración genera. En cambio, te propongo que reconozcas este dolor y te des permiso para llorar cuando así lo sientas necesario. Por lo otro lado, cuida tu alimentación así como tu rutina de sueño. Procura una hidratación correcta y una dieta nutritiva y balanceada en la que se eviten la cafeína, la comida chatarra, el alcohol y el tabaco. Incorpora alimentos saludables como, por ejemplo, frutas, verduras, cereales, etc. Si estás preocupado respecto a cómo te has sentido en las últimas semanas, no dudes en hablar con tu médico al respecto. Te invito a leer este artículo para cuidar tu salud física y emocional durante el duelo: “El cuidado personal durante el duelo”.  

8. Tómate Respiros Durante la Reunión. Durante las fiestas de Navidad es posible que te sientas abrumado por los preparativos así como también por las emociones que afloran durante el encuentro familiar por lo que, cuando el dolor te resulte agobiante, busca un espacio tranquilo de la casa en donde puedas tomarte unos minutos de descanso y disfrutar de efectivas estrategias de relajación. Piensa qué cosas sueles hacer para relajarte cuando los sentimientos te agobian ¿llorar? ¿escuchar música? ¿estar en contacto con la naturaleza? ¿hablar con un ser querido? ¿hacer técnicas de respiración? ¿tomar una infusión? Tómate 10 minutos para expresar lo que sientes y poco a poco aliviar estos pensamientos y emociones que te oprimen el pecho. Inclusive puedes escoger a un ser querido para que pueda acompañarte y escucharte durante esta celebración. De este modo, tendrás un sistema de contención para aquellos momentos del día en los que la angustia te abrume y necesites un cálido abrazo en silencio.  

9. Refuerza tu Sistema de Creencias. Para muchos dolientes la religión se ha convertido en un refugio de paz tras la pérdida de su ser querido por lo que fechas tan especiales como Navidad son una oportunidad para reflexionar y reforzar tu sistema de creencias. Concéntrate en el profundo sentido religioso de la Navidad como una fuente de curación, paz y consuelo que recuerda el nacimiento de Jesús, un niño lleno de esperanzas que ilumina nuestro camino en cada paso que damos. Bríndate la posibilidad de perdonar y recibir el perdón por medio de Jesús convirtiendo a este día en una gran oportunidad para quitarte esas pesadas mochilas de culpa, rencor y/o arrepentimiento que llevas contigo tras la muerte de tu ser querido. Si tienes deseos de hacerlo, asiste a las misas celebradas en tu ciudad, conversa con el líder religioso más cercano a tu casa y/o enciende una vela en nombre de quien ha partido acompañándolo con una oración.  

No hay una forma correcta o incorrecta de celebrar las fiestas navideñas luego de que hemos perdido a un ser querido. Pero sí podemos hacerte una recomendación especial: no ocultes tus sentimientos o los evadas. No debes vivir estos momentos tan significativos como si nada hubiera pasado, permítete sentirte triste o llorar cuando así lo desees porque ocultar esta pena te provocará mayor daño. En este período, será importante encontrar el apoyo de tus seres amados y tomarte las cosas con tranquilidad, planificando lo que desearás hacer durante estas festividades sin ponerte ninguna exigencia.

Texto tomado integramente de: http://manejodelduelo.com/como-afrontar-el-duelo-en-navidad/

6 consejos para superar el duelo
Para superar esta etapa es muy importante que aceptemos lo ocurrido. No olvides que tu ser querido desearía que fueras feliz. Procura distraerte y compartir tu tiempo con familiares y amigos.

Afrontar la pérdida de un ser querido y sobrellevar el duelo, es quizá una de las pruebas más difíciles que nos puede poner la vida en cualquier momento. Tener que aceptar que alguien que amamos ya no estará presente físicamente en nuestros días, nos da un fuerte golpe y una confusión, que casi siempre nos hace caer en prolongados periodos de depresión y tristeza.

Todos tenemos formas diferentes de reaccionar ante la muerte de un ser querido y el contar con un apoyo puede ser clave para superar el dolor que esto nos produce.

Según las investigaciones, el paso del tiempo, el contar con un apoyo en el entorno social y el mantener los hábitos de vida saludables, hace que las personas superen el duelo con más facilidad. Sin embargo, dependiendo del impacto que cause la muerte en la persona afectada, el tiempo de recuperación puede tardar meses o hasta un año.

Es muy importante tener en cuenta que el duelo implica síntomas emocionales y también físicos. Las personas que pasan por esta etapa por lo general sufren constantemente de cansancio extremo, pérdida del apetito o pérdida del deseo sexual.

Cuando el duelo es tan complicado e incluye estos síntomas sumados a la depresión, se recomienda buscar ayuda de un psicólogo profesional que pueda ayudar a determinar cuál es la mejor forma para superar el duelo.

Si estás pasando por un momento tan difícil como la pérdida de un ser querido, te invitamos a tener en cuenta las siguientes recomendaciones que te ayudarán a aceptar la ausencia de esa persona y a continuar con el ritmo de tu vida.

Tiempo

El tiempo es clave en la superación del duelo. Algunas personas pueden tomarse más tiempo que otras, pero todos necesitamos darnos ese tiempo para hacernos a la idea de que esa persona ya no está y que debemos continuar nuestra vida.

Aceptar el duelo
El dolor ante una pérdida es algo inevitable y con él se mezclan una serie de emociones que nos pueden hacer sentir bastante mal y enfermos. Este proceso es algo muy normal que sólo se podrá superar poco a poco, siempre y cuando la persona no se hiera echándose culpas o reprimiendo sus sentimientos.

Expresar los sentimientos
Siempre habrá una persona dispuesta a escucharnos y a compartir el dolor que sentimos por la ausencia de nuestro ser querido. Hablar de lo sucedido y de todas las emociones que esto deriva, es una forma de aceptar que nuestro ser querido ya no está y que sólo nos queda su recuerdo.  Cuando no expresamos todas esas emociones de tristeza y frustración, podemos caer en un estado de aislamiento que nos afectará más en el duelo y hará sentir muy mal a quienes nos rodean.

La vida continúa
Aunque perder a alguien es muy difícil y nos quita las ganas de seguir el ritmo norma de nuestra vida, la realidad es que la vida continúa y hay otras personas que también nos necesitan. Piensa en que tu ser querido siempre quiso lo mejor para ti y se alegrará de que puedas ser feliz a pesar de su ausencia. Procura hacer actividades que te distraigan y que te gusten, comparte con tus amigos y familiares, y dedica todos tus logros a esa persona que ya no está. Todas estas cosas te ayudarán a salir de la depresión y darás un paso muy importante a la superación.

Cuidar tu salud y la de los tuyos
El profundo dolor que nos genera la pérdida de un ser querido nos puede hacer olvidar de cosas importantes como la buena alimentación, el ejercicio y todos esos buenos hábitos que mejoran nuestra calidad de vida. Es muy importante dar un paso a recuperar este estilo de vida, pues esto nos ayuda a salir del estado de depresión y evita que nos enfermemos.

Apoyar a nuestros familiares
Aunque nosotros estamos sintiendo mucho dolor, debemos recordar que no somos los únicos que sufrimos la perdida de esa persona y que quizá nuestra familia necesita de mucho apoyo. Cuando apoyamos a nuestros familiares o personas cercanas, tenemos más posibilidad de sentirnos mejor y ayudar a que los demás también se sientan así. La familia puede aprovechar para recordar momentos felices al lado de esa persona y todas esas anécdotas que quedarán en el corazón para siempre.  

Texto tomado íntegramente de: http://mejorconsalud.com/6-consejos-para-superar-el-duelo/
¿Qué nos hace ser la mejor opción en servicios funerarios en previsión?
A través de los años hemos ido mejorando nuestros servicios funerarios en previsión para que cumplan con el objetivo de ser una verdadera ayuda para las familias en el momento de un fallecimiento y estar seguros de que trabajamos para “Brindar tranquilidad en los momentos más difíciles”.
A continuación explicamos las características de nuestros planes:

1)      Nuestros servicios los garantizamos por contrato. Nuestros planes de previsión funeraria están garantizados por un contrato que se entrega desde el momento de la contratación. En cada contrato vienen especificados los servicios que se incluyen, las instalaciones donde se prestará el servicio, el ataúd contratado, así como los derechos y obligaciones de ambas partes. Gracias a éste, nuestros clientes gozan de total certeza jurídica y tranquilidad de que su inversión está garantizada.
 

2)      Nuestros contratos son totalmente transferibles.  Esta característica hace que nuestros planes sean verdaderamente útiles para poder cubrir los gastos del fallecimiento de cualquier persona, sea familiar o amistad. Independientemente de quién sea la persona que haya fallecido, la empresa proporciona el servicio funerario con el solo hecho de que el titular o el titular substituto nos  presenten el contrato.
 

3)      Protección para el titular durante el período de pago. Desde el momento de la contratación, el titular goza de una protección por el saldo deudor, es decir, en caso de fallecimiento del titular el saldo queda cancelado y se otorga el servicio funerario (Aplican restricciones).
 

4)      Precios accesibles. Contamos con una amplia variedad de precios en nuestros servicios de Previsión Funeraria para que la gran mayoría de las personas de nuestra comunidad puedan contratarlos en previsión.  Compruébalo!
 

5)      El cliente define el periodo de pago.  El cliente define el período de pago, el cual puede ser en el caso de las previsiones funerarias desde contado hasta un máximo de 3 años y en el caso de las fosas y los nichos los pagos se pueden extender hasta por un período de 4 años y medio. Esto hace que las parcialidades se adapten a su presupuesto.
 

6)      El cliente define  el método de pago. Para comodidad del cliente contamos con diversos métodos de pago entre los que se encuentran cargos automáticos a tarjeta de débito y crédito, pagos en oficina, cobranza en domicilio y también tenemos convenios con una gran cantidad de organizaciones para la realización de descuentos vía nómina.
 

7)      Facturación para ayuda de gastos por defunción o deducibilidad fiscal.  Dependiendo de la necesidad del cliente realizamos la facturación en el momento en que más le convenga, lo anterior con la finalidad de que pueda realizar los cobros de apoyo por gastos funerarios a que pudiese tener derecho la familia del finado o bien para efectos de deducibilidad fiscal. Independientemente de que la previsión funeraria se haya pagado años atrás, la factura se puede expedir en el momento de la defunción de la persona y a nombre de quién desee el Titular o Titular substituto.
 

Estas son algunas de las características por las que nos atrevemos a decir que somos la mejor opción de servicios funerarios, pero lo más relevante es que somos un equipo de gente comprometida a dar lo mejor de nosotros para poder “Brindar tranquilidad en los momentos más difíciles”.


Llámanos y un agente te atenderá. Tels. (951) 51 4 1440 ext 2
gerencia@grupobanuet.com
6 importantes razones de por qué adquirir una previsión funeraria.
Bien es cierto que muchas veces no nos gusta pensar en la muerte, sin embargo tenemos que estar conscientes que es algo que inevitablemente sucede. Aquí te dejamos estas 6 razones en las que vale la pena reflexionar para poder tomar una decisión responsable.

1)      La muerte es un evento inevitable. Por duro que suene tenemos que aceptar que tanto nosotros, como nuestros seres queridos un día nos vamos a ir y si sabemos que un día va a suceder lo inevitable, lo mejor es tener resuelto el gasto funerario.
 

2)      El fallecimiento es antecedido por fuertes gastos o puede ser sorpresivo: Muchas  veces el fallecimiento es antecedido por fuertes gastos que tuvieron que ver con la enfermedad de la persona, tales como gastos hospitalarios, medicinas, consultas médicas, etc. y estos gastos a veces pueden llegar a ser por períodos prolongados de tiempo, dejando a las familias en una situación económica complicada.
  Por otra parte, los fallecimientos pueden llegar a ocurrir de manera repentina e inesperada, como ocurre en el caso de un accidente; en estos casos muchas veces también las familias no cuentan con los recursos para afrontar los gastos funerarios.  

3)      Los servicios en previsión representan un ahorro. Los servicios en previsión Núñez Banuet  son más económicos que nuestros servicios de uso inmediato, pero adicionalmente los servicios funerarios en previsión tienen la posibilidad de pagarse en parcialidades que se adaptan a su presupuesto y una vez que se terminan de pagar quedan garantizados hasta su uso.
 

4)      Comprar un servicio en previsión te da la posibilidad de analizar las diferentes opciones y sus costos. Cuando compramos un servicio funerario en previsión podemos analizar los costos, las condiciones, los servicios que nos ofrecen y de esta manera poder tomar la decisión que nos parezca más adecuada. Por el contrario, cuando requerimos la utilización de un servicio funerario de uso inmediato, muchas veces no tenemos ni el tiempo ni el ánimo de analizar opciones y desgraciadamente pudiésemos contratar servicios con agencias funerarias de poca calidad o poco éticas. En Núñez Banuet, estamos seguros de ser la mejor opción en servicios funerarios.
 

5)      Es importante dar el último adiós de una manera digna. El funeral  es la última vez que nos vamos a reunir familiares y amigos en torno a ese ser querido que despedimos, por lo que es importante hacerlo en las mejores condiciones posibles. Nuestra empresa representa la mejor opción de servicios funerarios en el Estado de Oaxaca gracias a nuestros estándares de servicio honestidad y profesionalismo y también gracias a sus instalaciones.
 

6)     
Contar con una Previsión Núñez Banuet, nos permite concentrarnos en nuestro duelo. Es importante poder estar lo más tranquilos posible en el momento que enfrentamos el fallecimiento de un ser querido. Muchas veces por no prever,  las personas tienen que estar dando vueltas para realizar las contrataciones y trámites funerarios en el momento del deceso. El contar con una previsión funeraria  Núñez Banuet, garantiza que con una sola llamada telefónica nosotros nos encargamos de todo.
 

 Posiblemente después de leer este artículo, te has convencido de que hay muchas razones por las cuales adquirir una previsión funeraria.

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El duelo: Cómo sobrellevar la muerte de un ser querido
Sobrellevar con la pérdida de un amigo cercano o un familiar podría ser uno de los mayores retos que podemos enfrentar. La muerte de la pareja, un hermano o un padre puede causar un dolor especialmente profundo. Podemos ver la pérdida como una parte natural de la vida, pero aún así nos pueden embargar el golpe y la confusión, lo que puede dar lugar a largos períodos de tristeza y depresión.Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nuestros propios mecanismos para sobrellevar con el dolor que ésta conlleva. Las investigaciones indican que el paso del tiempo les permite a la mayoría de las personas recuperarse de la pérdida si pueda contar con apoyo de su entorno social y mantenga hábitos saludables. Aceptar la muerte de alguien cercano puede tomar desde meses hasta un año. No hay una duración “normal” de duelo. Usted tampoco debe anticipar que va a pasar por “fases de duelo” – investigaciones recientes han surgido que la mayoría de las personas no pasan por estas fases de forma progresiva.Si usted ha tenido una relación difícil con la persona fallecida, esto puede añadir otra dimensión al proceso de duelo. Podría necesitar reflexionar por algún tiempo antes de lograr mirar la relación con nuevos ojos y acostumbrarse a la pérdida.Si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros puede superar la pérdida y continuar con nuestras vidas, nos damos cuenta de que los seres humanos, por naturaleza, tenemos una gran capacidad de resiliencia. Pero algunas personas lidian con el duelo por más tiempo y se sienten incapaces de llevar a cabo sus actividades cotidianas. Estas personas podrían pasar por lo que se conoce como duelo complicado y les podría beneficiar la ayuda de un profesional de salud mental calificado como un psicólogo que se especialice en el duelo.

Cómo continuar con la vida

Superar la pérdida de un amigo cercano o algún familiar toma tiempo, pero las investigaciones nos sugieren que esto puede ayudar a alcanzar un renovado sentido de propósito y dirección en la vida.A las personas que están pasando por el duelo podrían resultarles útiles algunas de estas estrategias para lidiar con su pérdida:
  • Hable sobre la muerte de su ser querido con amigos y colegas para poder comprender qué ha sucedido y recordar a su amigo o familiar. Negarse que ocurrió la muerte lleva al aislamiento fácilmente y puede a la vez frustrar a las personas que forman su red de apoyo.
  • Acepte sus sentimientos. Después de la muerte de alguien cercano, se puede experimentar todo tipo de emociones. Es normal sentir tristeza, rabia, frustración y hasta agotamiento.
  • Cuídese a usted y a su familia. Comer bien, hacer ejercicio y descansarse le ayudará a superar cada día y a seguir adelante.
  • Ayude a otras personas que también lidian con la pérdida. Al ayudar a los demás, se sentirá mejor usted también. Compartir anécdotas sobre los difuntos puede ayudar a todos a lidiar con la pérdida.
  • Rememore y celebre la vida de su ser querido. Usted puede hacer un donativo a la entidad benéfica predilecta del difunto, enmarcar fotos de momentos felices que vivieron juntos, ponerle su nombre a un nuevo bebé o plantar un jardín en su memoria. La elección es suya — sólo usted sabe cuál es la forma más significativa a su mismo de honrar esa relación única.
Si siente que sus emociones le abruman o que no puede superarlas, quizás hablar con un profesional de salud mental calificado como un psicólogo le podría ayudar a lidiar con sus sentimientos y recuperar el rumbo para salir adelante.

Cómo pueden ayudarle los psicólogos

Los psicólogos reciben una formación que les permite ayudar a las personas a manejar de forma más productiva el temor, el sentimiento de culpa o la ansiedad que puede venir como resultado de la muerte de algún ser querido. Si usted necesita ayuda para lidiar con su pena o manejar la pérdida de alguien cercano, consulte con un psicólogo u otro profesional de salud mental calificado.El apoyo de un psicólogo le podría ayudar a desarrollar resiliencia y a buscar estrategias para superar la tristeza. Los psicólogos usan una variedad de tratamientos con base empírica — comúnmente la psicoterapia — para ayudar a las personas a mejorar sus vidas. Éstos poseen grados doctorales y se encuentran entre los profesionales de la salud con mayor preparación académica.

Fuente: http://www.apa.org/centrodeapoyo/duelo.aspx
Artículo de la American psichologycal association

Elizabeth Kübler-Ross: La connotada científica que confirmó que sí existe el Más Allá
La doctora suiza Elizabeth Kübler-Ross se convirtió en el siglo XX en una de las mayores expertas mundiales en el tétrico campo de la muerte, al implementar modernos cuidados paliativos con personas moribundas para que éstas afrontaran el fin de su vida con serenidad y hasta con alegría (en su libro “On death and dying”, de 1969, que versa sobre la muerte y el acto de morir, describe las diferentes fases del enfermo según se aproxima su muerte, esto es, la negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Sin embargo, esta médico, psiquiatra y escritora nacida en Zurich en 1926 también se transformó en una pionera en el campo de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte, lo que le permitió concluir algo que espantó a muchos de sus colegas: sí existe vida después de la muerte.

La férrea formación científica de esta doctora, que se graduó en psiquiatría en Estados Unidos, recibiendo posteriormente 23 doctorados honoríficos, se pondría a prueba luego de que a lo largo de su prolongada práctica profesional los enfermos moribundos a los que trataba le relataran una serie de increíbles experiencias paranormales, lo que la motivó a indagar si existía el Más Allá o la vida después de la muerte. Así, se dedicó a estudiar miles de casos, a través del mundo entero, de personas de distinta edad (la más joven tenía dos años, y la mayor, 97 años), raza y religión, que habían sido declaradas clínicamente muertas y que fueron llamadas de nuevo a la vida.

“El primer caso que me asombró fue el de una paciente de apellido Schwartz, que estuvo clínicamente muerta mientras se encontraba internada en un hospital. Ella se vio deslizarse lenta y tranquilamente fuera de su cuerpo físico y pronto flotó a una cierta distancia por encima de su cama. Nos contaba, con humor, cómo desde allí miraba su cuerpo extendido, que le parecía pálido y feo. Se encontraba extrañada y sorprendida, pero no asustada ni espantada. Nos contó cómo vio llegar al equipo de reanimación y nos explicó con detalle quién llegó primero y quién último. No sólo escuchó claramente cada palabra de la conversación, sino que pudo leer igualmente los pensamientos de cada uno. Tenía ganas de interpelarlos para decirles que no se dieran prisa puesto que se encontraba bien, pero pronto comprendió que los demás no la oían. La señora Schwartz decidió entonces detener sus esfuerzos y perdió su conciencia. Fue declarada muerta cuarenta y cinco minutos después de empezar la reanimación, y dio signos de vida después, viviendo todavía un año y medio más. Su relato no fue el único. Mucha gente abandona su cuerpo en el transcurso de una reanimación o una intervención quirúrgica y observa, efectivamente, dicha intervención”.

La doctora Kübler-Ross añade que “otro caso bastante dramático fue el de un hombre que perdió a sus suegros, a su mujer y a sus ocho hijos, que murieron carbonizados luego que la furgoneta en la que viajaban chocara con un camión cargado con carburante. Cuando el hombre se enteró del accidente permaneció semanas en estado de shock, no se volvió a presentar al trabajo, no era capaz de hablar con nadie, intentó buscar refugio en el alcohol y las drogas, y terminó tirado en la cuneta, en el sentido literal de la palabra. Su último recuerdo que tenía de esa vida que llevó durante dos años fue que estaba acostado, borracho y drogado, sobre un camino bastante sucio que bordeaba un bosque. Sólo tenía un pensamiento: no vivir más y reunirse de nuevo con su familia. Entonces, cuando se encontraba tirado en ese camino, fue atropellado por un vehículo que no alcanzó a verlo. En ese preciso momento se encontró él mismo a algunos metros por encima del lugar del accidente, mirando su cuerpo gravemente herido que yacía en la carretera. Entonces apareció su familia ante él, radiante de luminosidad y de amor. Una feliz sonrisa sobre cada rostro. Se comunicaron con él sin hablar, sólo por transmisión del pensamiento, y le hicieron saber la alegría y la felicidad que el reencuentro les proporcionaba. El hombre no fue capaz de darnos a conocer el tiempo que duró esa comunicación, pero nos dijo que quedó tan violentamente turbado frente a la salud, la belleza, el resplandor que ofrecían sus seres queridos, lo mismo que la aceptación de su actual vida y su amor incondicional, que juró no tocarlos ni seguirlos, sino volver a su cuerpo terrestre para comunicar al mundo lo que acababa de vivir, y de ese modo reparar sus vanas tentativas de suicidio. Enseguida se volvió a encontrar en el lugar del accidente y observó a distancia cómo el chofer estiraba su cuerpo en el interior del vehículo. Llegó la ambulancia y vio cómo lo transportaban a la sala de urgencias de un hospital. Cuando despertó y se recuperó, se juró a sí mismo no morirse mientras no hubiese tenido ocasión de compartir la experiencia de una vida después de la muerte con la mayor cantidad de gente posible”.

La doctora Kübler-Ross añadió “que investigamos casos de pacientes que estuvieron clínicamente muertos durante algunos minutos y pudieron explicarnos con precisión cómo los sacaron el cuerpo del coche accidentado con dos o tres sopletes. O de personas que incluso nos detallaron el número de la matricula del coche que los atropelló y continuó su ruta sin detenerse. Una de mis enfermas que sufría esclerosis y que sólo podía desplazarse utilizando una silla de ruedas, lo primero que me dijo al volver de una experiencia en el umbral de la muerte fue: «Doctora Ross, ¡Yo podía bailar de nuevo!», o niñas que a consecuencia de una quimioterapia perdieron el pelo y me dijeron después de una experiencia semejante: «Tenía de nuevo mis rizos». Parecían que se volvían perfectos. Muchos de mis escépticos colegas me decían: «Se trata sólo de una proyección del deseo o de una fantasía provocada por la falta de oxígeno.» Les respondí que algunos pacientes que sufrían de ceguera total nos contaron con detalle no sólo el aspecto de la habitación en la que se encontraban en aquel momento, sino que también fueron capaces de decirnos quién entró primero en la habitación para reanimarlos, además de describirnos con precisión el aspecto y la ropa de todos los que estaban presentes”.


La muerte no existe

La doctora Kübler-Ross aseguró que después de investigar estos casos concluyó que la muerte no existía en realidad, pues ésta sería no más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja su capullo de seda. ”Ninguno de mis enfermos que vivió una experiencia del umbral de la muerte tuvo a continuación miedo a morir. Ni uno sólo de ellos, ni siquiera los niños. Tuvimos el caso de una niña de doce años que también estuvo clínicamente muerta. Independientemente del esplendor magnífico y de la luminosidad extraordinaria que fueron sido descritos por la mayoría de los sobrevivientes, lo que este caso tiene de particular es que su hermano estaba a su lado y la había abrazado con amor y ternura. Después de haber contado todo esto a su padre, ella le dijo: «Lo único que no comprendo de todo esto es que en realidad yo no tengo un hermano.» Su padre se puso a llorar y le contó que, en efecto, ella había tenido un hermano del que nadie le había hablado hasta ahora, que había muerto tres meses antes de su nacimiento”.

La doctora agregó que “en varios casos de colisiones frontales, donde algunos de los miembros de la familia morían en el acto y otros eran llevados a diferentes hospitales, me tocó ocuparme particularmente de los niños y sentarme a la cabecera de los que estaban en estado crítico. Yo sabía con certeza que estos moribundos no conocían ni cuántos ni quiénes de la familia ya habían muerto a consecuencia del accidente. En ese momento yo les preguntaba si estaban dispuestos y si eran capaces de compartir conmigo sus experiencias. Uno de esos niños moribundos me dijo una vez: «Todo va bien. Mi madre y Pedro me están esperando ya.» Yo ya sabía que su madre había muerto en el lugar del accidente, pero ignoraba que Pedro, su hermano, acababa de fallecer 10 minutos antes”.

La luz al final del túnel

La doctora Kübler-Ross explicó que después que abandonar el cuerpo físico y de reencontrarse con aquellos seres queridos que partieron y que uno amó, se pasa por una fase de transición totalmente marcada por factores culturales terrestres, donde aparece un pasaje, un túnel, un pórtico o la travesía de un puente. Allí, una luz brilla al final. “Y esa luz era más blanca, de una claridad absoluta, a medida que los pacientes se aproximaban a ella. Y ellos se sentían llenos del amor más grande, indescriptible e incondicional que uno se pudiera imaginar. No hay palabras para describirlo. Cuando alguien tiene una experiencia del umbral de la muerte, puede mirar esta luz sólo muy brevemente. De cualquier manera, cuando se ha visto la luz, ya no se quiere volver. Frente a esta luz, ellos se daban cuenta por primera vez de lo que hubieran podido ser. Vivían la comprensión sin juicio, un amor incondicional, indescriptible. Y en esta presencia, que muchos llaman Cristo o Dios, Amor o Luz, se daban cuenta de que toda vuestra vida aquí abajo no es más que una. Y allí se alcanzaba el conocimiento. Conocían exactamente cada pensamiento que tuvieron en cada momento de su vida, conocieron cada acto que hicieron y cada palabra que pronunciaron. En el momento en que contemplaron una vez más toda su vida, interpretaron todas las consecuencias que resultaron de cada uno de sus pensamientos, de sus palabras y de cada uno de sus actos. Muchos se dieron cuenta de que Dios era el amor incondicional. Después de esa «revisión» de sus vidas ya no lo culpaban a Él como responsable de sus destinos. Se dieron cuenta de que ellos mismos eran sus peores enemigos, y se reprocharon el haber dejado pasar tantas ocasiones para crecer. Sabían ahora que cuando su casa ardió, que cuando su hijo falleció, cuando su marido fue herido o cuando sufrieron un ataque de apoplejía, todos estos golpes de la suerte representaron posibilidades para enriquecerse, para crecer”.

La especialista, en este punto, hizo una recomendación a todos aquellos que sufren el trance de tener cerca a algún ser querido a punto de morir. “Deben saber que si se acercan al lecho de su padre o madre moribundos, aunque estén ya en coma profundo, ellos oyen todo lo que les dicen, y en ningún caso es tarde para expresar «lo siento», «te amo» o alguna otra cosa que quieran decirles. Nunca es demasiado tarde para pronunciar estas palabras, aunque sea después de la muerte, ya que las personas fallecidas siguen oyendo. Incluso en ese mismo momento se pueden arreglar «asuntos pendientes», aunque éstos se remonten a diez o veinte años atrás. Se pueden liberar de su culpabilidad para poder volver a vivir ellos mismos”.

La “conciencia cósmica “ de la doctora Kübler-Ross

La doctora Elizabeth Kübler-Ross, intrigada por todos estos asombrosos relatos, decidió una vez comprobar por sí misma su veracidad. Y, luego de ser inducida a una muerte artificial en un laboratorio médico de Virginia, experimentó dos veces estar fuera de su cuerpo. “Cuando volví a la conciencia tenía la frase «Shanti Nilaya», que por cierto no sabía qué significaba, dándome vueltas en mi cabeza. La noche siguiente la pasé sola, en una pensión aislada en medio del bosque de Blue Ridge Mountains. Allí, luego de sufrir inexplicables dolores físicos, fue gratificada con una experiencia de renacimiento que no podría ser descrita con nuestro lenguaje. Al principio hubo una oscilación o pulsación muy rápida a nivel del vientre que se extendió por todo mi cuerpo. Esta vibración se extendió a todo lo que yo miraba: el techo, la pared, el suelo, los muebles, la cama, la ventana y hasta el cielo que veía a través de ella. Los árboles también fueron alcanzados por esta vibración y finalmente el planeta Tierra. Efectivamente, tenía la impresión de que la tierra entera vibraba en cada molécula. Después vi algo que se parecía al capullo de una flor de loto que se abría delante de mí para convertirse en una flor maravillosa y detrás apareció esa luz esplendorosa de la que hablaban siempre mis enfermos. Cuando me aproximé a la luz a través de la flor de loto abierta y vibrante, fui atraída por ella suavemente pero cada vez con más intensidad. Fui atraída por el amor inimaginable, incondicional, hasta fundirme completamente en él. En el instante en que me uní a esa fuente de luz cesaron todas las vibraciones. Me invadió una gran calma y caí en un sueño profundo parecido a un trance. Al despertarme caí en el éxtasis más extraordinario que un ser humano haya vivido sobre la tierra. Me encontraba en un estado de amor absoluto y admiraba todo lo que estaba a mi alrededor. Mientras bajaba por una colina estaba en comunión amorosa, con cada hoja, con cada nube, brizna de hierba y ser viviente. Sentía incluso las pulsaciones de cada piedrecilla del camino y pasaba «por encima» de ellas, en el propio sentido del término, interpelándolas con el pensamiento: «No puedo pisaros, no puedo haceros daño», y cuando llegué abajo de la colina me di cuenta de que ninguno de mis pasos había tocado el suelo y no dudé de la realidad de esta vivencia. Se trataba sencillamente de una percepción como resultado de la conciencia cósmica. Me fue permitido reconocer la vida en cada cosa de la naturaleza con este amor que ahora soy incapaz de formular. Me hicieron falta varios días para volver a encontrarme bien en mi existencia física, y dedicarme a las trivialidades de la vida cotidiana como fregar lavar la ropa o preparar la comida para mi familia. Posteriormente averigué que “Shanti Nilaya» significa el puerto de paz final que nos espera. Ese estar en casa al que volveremos un día después de atravesar nuestras angustias, dolores y sufrimientos, después de haber aprendido a desembarazarnos de todos los dolores y ser lo que el Creador ha querido que seamos: seres equilibrados que han comprendido que el amor verdadero no es posesivo”.

La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, luego que en 1995 sufriera una serie de apoplejías que paralizaron el lado derecho de su cara, falleció en Scottdale, Arizona, el 24 de agosto del 2004. Se enfrentó a su propia muerte con la valentía que había afrontado la de los demás, y con el coraje que aprendió de sus pacientes más pequeños. Sólo pidió que la despidieran con alegría, lanzando globos al cielo para anunciar su llegada.

En su lecho de muerte, por cierto, sus amigos y seres queridos le preguntaron si le temía a la muerte, a lo que ella replicó: «No, de ningún modo me atemoriza; diría que me produce alegría de antemano. No tenemos nada que temer de la muerte, pues la muerte no es el fin sino más bien un radiante comienzo. Nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa una parte muy pequeña de nuestra existencia. Nuestra muerte no es el fin o la aniquilación total, sino que todavía nos esperan alegrías maravillosas”.

Fuente: http://www.guioteca.com/fenomenos-paranormales/elizabeth-kubler-ross-la-connotada-cientifica-que-confirmo-que-si-existe-el-mas-alla/